Big Bang

Cuando comencé a escuchar acerca del LHC no entendía cómo iban a hacer para simular las condiciones de los instantes siguientes al Big Bang. ¿Cómo podían saber cuáles eran esas condiciones? y, peor aún, ¿cómo podían llegar a reproducirlas?.

Siempre terminé haciendo otra cosa y nunca leí uno de los tantos artículos que comenzaron a aparecer desde los últimos meses. Es más, creo que entiendo poco de física y mucho menos de los aceleradores de partículas ni de la relación que pueden tener estos con los los primeros instantes del universo. Digamos que no me inquietaba mucho saber que el universo se estaba expandiendo porque, después de todo, yo estaba parado en una parte y ¿qué tenía que ver el universo con todo esto?.

Pero bueno, un buen día sí comenzó a tener algo que ver, asi que empecé a averiguar un poco más de qué se trataba el experimento que hacían en el CERN y esa gran explosión inicial. La presentación que hace Brian Cox en TED me entusiasmó lo suficiente como para querer averiguar más. La serie de cinco partes de PHD Comics sobre la visita al CERN fue tal vez la mejor introducción que haya visto (parte 1, 2, 3, 4, y 5). Luego llegué a Big Bang y ahora estoy encantado leyéndolo.

Escrito por Simon Singh, el autor de El último teorema de Fermat, Big Bang narra la historia del descubrimiento del origen del universo y, especialmente, de las personas que pasaron parte de su vida contribuyendo a armar este rompecabezas. Va desde el origen de la ciencia con los griegos, pasa por los primeros astrónomos, las teorías de los físicos sobre el origen del universo, la especulación sobre la formación de los elementos y llega hasta los descubrimientos que se hicieron con los grandes telescopios y radiotelescopios.

Es una historia apasionante porque muestra las personas que están detrás de los experimentos y las fórmulas, sus motivaciones, decepciones, alegrías y, sobre todo, cómo su vida llegaba girar en torno a sus investigaciones, hasta el punto de tomar de manera personal la defensa de sus trabajos y el ataque a sus contradictores. Por supuesto, el libro no es una novela de chismes ni peleas, sino que explica de una forma muy clara cómo se encadenan tantas ideas de modo que se pueda concluir a partir de ellas la forma como se originó todo.

Pocas veces me he entretenido tanto como durante el tiempo que he estado leyendo Big Bang. No sólo por la historia y los descubrimientos que describe, sino porque, por tonto que parezca, es increíble pensar duante cada pausa que el vaso de agua o las hojas del libro tengan algo que ver con esa estrella apenas brillante que se alcanza a ver por la ventana.